ESTILO DE LIDERAZGO 7. Funciones del entrenador de fútbol
7.1. Tareas generales
Dar a cada jugador el puesto más
adecuado a sus características. El fútbol es un deporte de especialistas. Un equipo es como un
coche: si ponemos nuestro mejor freno, nuestras mejores ruedas, nuestro mejor
motor, etc., y cada cosa en su sitio, tendremos el mejor coche que podamos fabricar.
Es función del entrenador distribuir las piezas de nuestro equipo en los
puestos más apropiados para el máximo rendimiento y entrenarlos en esas
posiciones.
Elegir a los mejores de la plantilla. Complementa a lo anterior.
Poniendo a los mejores en cada momento tendré el mejor equipo posible. Pero el
ser los mejores también implica conocer a los jugadores que son buenos y hacen
bueno al equipo.
Entrenamiento táctico. El entrenador desarrolla un sistema de juego, un estilo, y esto
debe ser entrenado para llegar a una completa asimilación. El entrenamiento
táctico colectivo es fundamental para establecer los roles y comportamientos de
cada jugador dentro del sistema utilizado. Pero también es muy importante el
trabajo grupal, en grupos reducidos (por ejemplo por líneas), para una
posterior integración. De esta manera se puede prestar más atención al
individuo, lo que refuerza su trabajo al realizar un seguimiento más
personalizado.
Entrenamiento técnico. En profesionales es más difícil mejorarlo, aunque hay que
trabajarlo para mantener las sensaciones. Si un músico trabaja constantemente
con su instrumento, de igual manera un futbolista lo hará con el suyo: el
balón. En cambio en escalafones inferiores será uno de los objetivos
principales a conseguir.
Entrenamiento teórico. El entrenador explicará su sistema de juego, qué quiere de los
jugadores, cuál es su filosofía de juego, etc. Además aprovechará para explicar
en qué consiste el juego, qué es para él jugar bien; es decir, dónde regatear,
en qué zona del campo cambiar de ritmo, dónde jugar con calma...
Preparación física. Esta faceta
se coordinará con el preparador físico que debe ser el principal responsable de
este aspecto.
Preparación psicológica. Si el equipo tiene psicólogo, este trabajo será coordinado con
él. Pero si no lo tiene, el entrenador ejerce un importante papel, ayudando a
preparar el partido psicológicamente durante la semana. Muchos equipos parecen
impregnados de la personalidad de su técnico. Esto es porque logra llegar a los
jugadores. Para ello es necesario poseer ciertos conocimientos de psicología
deportiva. Tres aspectos son básicos en un entrenador para “hacerse con el
vestuario”: saber comunicar, para lo que hay que tratar de ayudar
siempre, ser claro, mostrar credibilidad, buscar soluciones a los errores,
respetar al jugador, etc.; saber motivar, estableciendo objetivos
realizables, reforzando la satisfacción por la tarea realizada, utilizando
feedbacks positivos y aportando soluciones ante los negativos, etc; dar
cohesión al grupo, estimulando la identidad del equipo, evitando la
formación de subgrupos, explicando el papel de cada uno en el éxito del grupo,
etc.
Evaluar los resultados. No me refiero a los resultados de los partidos, sino del trabajo
realizado; qué se hace bien, qué mal, en qué se falla, por qué, etc. El
entrenador debe ser capaz de encontrar las causas y desarrollar estrategias
correctivas tanto a nivel individual como colectivo, detectando y corrigiendo
los errores de funcionamiento del equipo y proponiendo distintas alternativas o
variantes ante determinadas circunstancias. Es muy importante identificar y
reforzar aquellas actuaciones que se realizan correctamente para que se siga
haciendo.
Exigir máxima concentración. Sin la concentración adecuada es imposible
progresar en el juego. Es labor del entrenador exigir esta concentración a los
jugadores para sacar el máximo rendimiento posible al entrenamiento y a la
competición.
Interesarse por el jugador como persona. Esto es lo que muchos llaman
trato humano. El entrenador debe ser algo más que un jefe. Debe interesarse por
los posibles problemas personales de sus jugadores y tratar de ayudarles en
todo lo posible. Es importante interesarse por su futuro, por su estado
anímico, etc. Además esto generará una relación más sana y dará lugar a una
mayor aceptación y respeto al entrenador por parte de la plantilla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario